El concepto de Made in Italy define el origen y la proveniencia de los productos a los que se refiere. Permite la identificación socio-económica y política de la producción italiana e identifica los valores tradicionales: calidad, diseño, estilo.
Es tema de estudios políticos y económicos si la marca tenga que identificar no sólo el origen de la actividad empresarial, sino también la zona de producción.
El uso de la marca Made in Italy es importante, pero ya no garantiza el éxito pleno de las empresas italianas que operan en los mercados internacionales. Los mercados son selectivos y buscan nuevos elementos de originalidad, diferenciación y exclusividad de los productos y la marca Made in Italy, por sí misma, no constituye garantía de excelencia y agrado por parte del mercado.
Lo que puede diferenciar ulteriormente los productos de éxito es la definición de las que son las verdaderas excelencias, en base a las selecciones cuidadosas y meticulosas de las empresas y de los productos, que son capaces de distinguirse por calidad y exclusividad.
Italian Wunderkammer opera esta selección, a través de una fórmula que permite la valorización de los productos de las empresas italianas excelentes.
La marca Italian Wunderkammer va más allá del Made in Italy, es garantía de ulteriores y profundas valoraciones y confirmaciones de calidad, exclusividad y excelencia.
Italian Wunderkammer: la marca de la excelencia italiana